Regla de Equidad aplicada en seguros
Tan importante o más que contratar un seguro, también lo es que el mismo contemple la información y datos correctos del riesgo que se pretende asegurar.
En caso contrario, cuando sobrevenga un siniestro, la aseguradora podrá hacer uso y aplicación de la regla de equidad para determinar la indemnización real que le corresponde.
La regla de equidad es una simple operación matemática aplicada por las aseguradoras para corregir la insuficiencia de prima.
Para evitarla, solo es necesario prestar atención en que todos los datos registrados y reflejados en las condiciones particulares de su contrato, sean los correctos.
Regla de Equidad: su aplicación y ejemplo
Como indicábamos en un párrafo anterior, esta regla puede aplicarse cuando se produce un siniestro como consecuencia de una insuficiencia de prima, debida a una identificación incorrecta del riesgo asegurado. El resultado es una reducción en el valor de la indemnización.
La fórmula aplicada en estos casos es la siguiente:

Donde la prima neta real es la que hubiese tenido que abonar si se hubieran declarado con veracidad las características y naturaleza del riesgo.
Pondremos un ejemplo para comprender su aplicación.
Imagine que ha contratado un seguro de comercio indicando que cuenta con un sistema de alarma conectado a una central de seguridad o policía, como medida de protección. Se produce un robo y resulta que en ese instante realmente no tiene alarma porque la dio de baja pero no lo comunicó a la aseguradora. Esta aplicó un descuento en la prima del seguro por ese concepto.
Supongamos que la prima neta de su seguro fue de 250 €, y que si la declaración hubiese sido correcta, al no tener alarma, la prima hubiese sido de 270 €. La tasación del robo asciende a 3.000 €.
La aseguradora calcularía el valor de la indemnización que le corresponde del siguiente modo:

En este caso, en vez de percibir una indemnización de 3.000 €, percibiría 2.777 €, provocándole una pérdida económica de 223 €.
En resumen, declarar que disponía de una alarma como medida de protección del riesgo le supuso un ahorro de 20 €, pero al producirse el siniestro, esa omisión le provocó una pérdida de 223 € en la indemnización.
Esta regla también podrá ser aplicada, por ejemplo, en un seguro de vida donde la fecha de nacimiento o la profesión declaradas sean incorrectas, en un seguro de PYME donde las medidas de protección contra incendios o robos sean inexactas, o en cualquier otro seguro en el que la prima contratada habría sido superior si la declaración del riesgo hubiese sido correcta.
Así pues, insistimos: para evitar que esto pueda llegar a producirse, le aconsejamos declarar con exactitud todas las circunstancias y datos del riesgo a asegurar. Además, revise a fondo las condiciones particulares de su póliza para comprobar que todos los datos estén correctamente reflejados.
